Ataques de Pánico: El agresor invisible

09.05.2016

 

En este nuevo post, abordaremos este tema cada vez más común en los días que corren, desde la perspectiva de las corrientes "bio" con algunos agregados particulares.

Para hablar de Ataques de Pánico, creo necesario primero abordar algunas cuestiones que hacen al funcionamiento de nuestra percepción, ya que es un conflicto muy relacionado a como percibimos y gestionamos nuestro entorno.

Para comprender un ataque de pánico es importante saber que es una respuesta natural del cuerpo. Nuevamente, veremos que no hay nada mal en el cuerpo al activar este mecanismo, mal llamado trastorno.

Veremos que, como todo síntoma, no es más que una solución biológica que no es comprendida por la mente consciente.

Este mecanismo se activa en los animales, ante una amenaza de muerte. Se puede ver en ejemplos tan disímiles como cuando tocamos una hormiga con el dedo y comienza a andar mucho más rápido para ponerse a salvo, o cuando un venado huele la presencia de un león y escapa. En ambos casos interpretan una posible muerte inminente, y su biología simplemente se pone en coherencia con esa percepción.

En ambos casos, como en el ataque de pánico, comienzan las palpitaciones, aumenta la temperatura corporal, hay ahogo o dificultad respiratoria, sumadas a una sensación de ataque inminente, de que "me voy a morir", o "estoy en peligro". Sólo que, cuando sucede el ataque de pánico, al analizar conscientemente el ambiente que nos rodea, no vemos una amenaza real a nuestro alrededor, como en el caso de la hormiga, o el venado.

Y esa es la clave: Lo que nuestra mente inconsciente está tomando como amenaza de muerte real, está presente en nuestro entorno, pero de forma simbólica, o es un elemento asociado a muerte, "grabado" en una memoria previa, producto de una vivencia traumática.

Para explicar esto último, voy a usar un ejemplo: Imaginemos que una mañana nos levantamos, desayunamos unas tostadas y un café, y salimos para el trabajo. En el camino, a unas cuadras de casa, mientras hablamos por celular con un cliente de apellido Rodriguez, somos asaltados por alguien que viste una remera roja, quien nos apunta con un arma, nos insulta utilizando determinada palabras, nos toma del antebrazo, y nos pide a los gritos el celular, la billetera y el reloj.    

En ese momento, y ante la amenaza de muerte real, se activan todos los mecanismos y reacciones corporales que ya nombramos.

Pero además de eso, nuestra mente sub-consciente en milésimas de segundo, activa un mecanismo arcáico de supervivencia que "graba" todos los elementos que componen esa "escena del crimen", y los asocia a la noción de muerte inminente real, que sí está viviendo en ese momento del asalto.

Por lo tanto, y siguiendo con el ejemplo, nuestra mente etiquetará a uno o varios de los elementos "tostada","café", "celular", "Rodriguez", "remera roja" "los insultos y palabras que usó el asaltante","el contacto en el antebrazo", "billetera", "reloj", "la hora en que sucedió el asalto", "la temperatura, la ubicación y clima de ese momento", y un extenso etcétera, como elementos causales del asalto y, por consecuencia, de la sensación de muerte inminente.

Es así que, tal vez meses más tarde, cuando en nuestro entorno o campo de realidad, se sitúen uno o varios de los elementos que en el ejemplo están entre comillas, se activarán en nuestro cuerpo reacciones equivalentes a la noción de "muerte inminente", porque para nuestro mecanismo de percepción, el o los elementos grabados, son la causa directa, que conducen a la experiencia de muerte.

Un ataque de pánico, no es más que una respuesta "fuera de tiempo" de nuestro cuerpo a una noción de muerte inminente, disparada por una memoria que asocia un hecho de peligro real, con los elementos que nuestra percepción ha situado como posibles causales de ese peligro.

¿Qué rol juegan las emociones?

Su rol es el de mantener activa en el tiempo una memoria. Cuando la emoción supera cierto umbral, que varía según la persona y diversos factores particulares, lo que se está percibiendo en ese instante, ingresa al inconsciente como memoria. La emoción sería el botón "REC" de nuestra percepción.

¿Como tratamos, desde nuestra mirada, los ataques de pánico?

En Hológica, trabajamos con la percepción. No con la emoción, ya que esta es consecuencia de la primera. En primer lugar buscamos el momento que programó su respuesta biológica, o los elementos que desatan los ataques de pánico en el presente, y acompañamos a la persona a reconocer que su umbral emocional tiene un límite, a consecuencia de una percepción limitada de ese instante. Le falta poder percibir el propósito de esa situación, lo cual se logra a través de integrar la vertiente convergente de la lógica que sigue su biología, y que hemos desarrollado en este post.

Gracias por haber llegado hasta estás últimas palabras, espero que te hayan sido útiles. Si has pasado por este síntoma, te invito a compartir tu experiencia y juntos poder resignificarla. 

Hasta el próximo post!

 

 

 

 

 

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